Creo que la vida es un continuo descubrimiento de sí mismo. Con el tiempo aprendemos más sobre nosotros mismos, y también de quienes nos rodean. Por mucho tiempo estuve preocupada de rendir académicamente, y me olvidé de lo que yo realmente quería. Tanto me enfoqué en lo académico, de estudiar porque hay que estudiar (el deber por el deber, "un poco" kantiana), que dejé de ser yo. Empecé a hacer lo que otros esperaban de mí, no lo que Yo esperaba de mí. La verdad, no se lo recomiendo a nadie. Ahora, gracias a Dios, estoy en una etapa de autodescubrimiento, para recordar qué es lo que me gusta. Me quedan unos cuantos meses para eso, para luego volver a la realidad.
En enero voy a terminar el último ramo que me queda en la Universidad. No lo hice durante este semestre porque la Universidad no quiso hacerme una rebaja arancelaria, así que lo tomaré en verano, como TAV. Con eso termino todos mis créditos. En marzo, entonces, comienza la realidad, y buscaré trabajo. Espero que no me demore mucho en encontrar. Supongo que el tema de la crisis ya va a estar mejor. Dicen que ahora Chile está empezando a salir, ya que estamos creciendo… Ojalá esté más estable cuando yo quiera trabajar.
La pregunta a la que tengo que contestar ahora es: qué quiero hacer con mi vida. Hay algunas cosas que tengo muy claras, tal como: trabajar, independizarme, formar una familia (más adelante, en varios años más), ser feliz. Pero lo que me falta es algo esencial, el cómo. Hay muchas áreas que me gustan. Me interesa el comportamiento humano; me parece fascinante estudiarlo, y lo entretenido es que se puede hacer de distintas formas: marketing, recursos humanos, estudios sociológicos, etc. Me gustaría trabajar en cualquiera de esas áreas. También, espero algún día escribir una novela. Aunque ese proyecto lo tengo un poco en stand by, porque me ha costado decidirme por una historia en particular… Si logro avanzar más en eso, lo haré saber. Por ahora eso es todo.
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